El béisbol en tiempos modernos

Autor: M. Sc. Alfredo Ríos Fuentes (Tomado de Juventud Rebelde)

El deporte se ha convertido en uno de los negocios más rentables a nivel mundial. Esto ha provocado que las organizaciones deportivas adopten principios y métodos derivados de la Inteligencia de Negocios en búsqueda de ventajas competitivas. Las organizaciones más exitosas basan sus resultados en el eficiente uso de las tecnologías de la información y las comunicaciones (TIC).

Recientemente, una nueva era de la administración ha comenzado a predominar en las organizaciones deportivas. Las oficinas centrales han comenzado a incrementar el número de personas con entrenamiento cuantitativo y motivación por el análisis de datos, para ayudar a mejorar el funcionamiento de sus equipos, tanto en el campo de juego como en el negocio.

Este exigente contexto ha transformado el deporte moderno. En la actualidad, la ventaja competitiva no radica en el acceso a la información, sino en la capacidad de análisis de ella. Las organizaciones deportivas, conscientes de este fenómeno, aplican modernos sistemas para el registro y análisis de información dirigidos a asesorar la toma de decisiones.

En el béisbol, esto ha provocado la aparición de nuevas formas de estudiar y entender el juego de béisbol, como la sabermetría. En 1980, George William James popularizó este término como el análisis objetivo y científico de este deporte, basado fundamentalmente en las estadísticas. A partir de ese momento, ha sido el nombre popular que ha recibido la ciencia aplicada al béisbol.

La historia de entretenimiento sobre el uso del análisis de datos en el béisbol descrita por Michael Lewis en el libro Moneyball: The Art of Winning an Unfair Game (2004) está considerada como la más popular evidencia de los deportes analíticos. En esta historia, Billy Beane (General Manager de los Atléticos de Oakland), asesorado por Paul Depodesta, impulsó el desarrollo de modelos avanzados para evaluar y predecir el rendimiento de los jugadores e identificar la influencia de cada variable en el éxito de un equipo.

Por ejemplo, demostró que el porcentaje de embasado (OBP, por sus siglas en inglés) influye más que el promedio de bateo (AVE) en las carreras anotadas de un conjunto, y que los juegos ganados son un indicador pobre para evaluar a un lanzador, debido a que constituye una variable dependiente de sus compañeros de equipo.

Muchas estrategias documentadas en Moneyball han sido adoptadas por otros equipos de las Grandes Ligas de Béisbol (MLB), por lo tanto, esto ya no representa una ventaja competitiva. Se ha comenzado a recopilar y analizar más información sobre lo que ocurre en el terreno de béisbol.

La MLB presenta varios sistemas instalados en sus estadios, Pitch F/X desde el 2006 y Statcast de la compañía Trackman desde el 2015, aunque con tecnologías diferentes permiten conocer con exactitud la velocidad, el ángulo de salida, la trayectoria, altura alcanzada, tiempo en el aire y distancia estimada de las bolas bateadas, la eficiencia de los jugadores defensivos para cubrir terreno, la rapidez y distancia recorrida por un jugador, el framing de los receptores (capacidad de los cátchers de convertir bolas en strike o «mascoteo»), la rotación de una pelota lanzada, el movimiento horizontal y vertical de cada lanzamiento, la extensión del paso y el punto de liberación del lanzamiento, entre otras métricas que pueden ser consultadas en cualquier momento del juego, o posteriormente.

Este nuevo y gran volumen de información ha provocado la creación de departamentos dedicados a la investigación y desarrollo de jugadores, apoyados por profesionales de diferentes áreas del conocimiento e instituciones como academias, universidades y centros de investigaciones. Con el objetivo de que cada jugador logre rendir al máximo de sus posibilidades asesoran científicamente a entrenadores y jugadores. Esto permite mejorar aspectos del juego como la disciplina en home o el repertorio de un lanzador.

El proceso de entrenamiento está siendo acompañado por tecnologías que permiten consultar información de manera inmediata, lo que posibilita hacer ajustes más exactos y en cortos períodos de tiempo. Por ejemplo, Blast Motion Baseball se utiliza para optimizar el swing, y Rapsodo, para el diseño del pitcheo, así como cámaras de video slow motion para ajustes técnicos más detallados.

Estos nuevos métodos han transformado la manera en que siempre se hacían las cosas, pero es necesario el soporte económico, científico y el cambio de mentalidad en dirigentes, técnicos y jugadores. Los entrenadores deben ser el enlace fundamental entre la oficina y los jugadores. Por lo tanto, es necesario superarlos y garantizarles los recursos necesarios para que puedan comunicar y convencer a los jugadores sobre de la nueva filosofía de juego.

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